Autor: Adriana Lucía Alvayero Flores
Fecha: 25 de marzo de 2021
La corrupción se puede definir como “el abuso de una posición de confianza para la obtención de un beneficio deshonesto”, sin embargo en el sector privado la corrupción se define como un delito de cuello blanco organizativo el cual es un crimen “perpetrado por organizaciones o individuos que actúan en nombre de organizaciones”. Existen muchas formas de corrupción en el mundo de los negocios así como muchos mecanismos que las activan. ¿Pero cuáles son las razones que llevan a las empresas a la corrupción? ¿Qué es lo que las hace poner todo su trabajo duro y valor en riesgo? Sorprendentemente una de las motivaciones principales para que ocurran las malas prácticas corporativas es la codicia y el afán de lucro por los propios intereses de la empresa. La ambición y el querer tener siempre más es lo que las hace tomar ese camino.

Los negocios y las empresas en general siempre han sido una industria altamente competitiva, por lo que no resulta extraño que existan los celos y la envidia. Estos factores han hecho que algunas empresas y corporaciones tomen medidas extremas e ilegales para lograr maximizar sus ganancias y así el éxito económico. La teoría de Robert Merton, la teoría general del crimen nos ayuda a explicar esto. La teoría nos explica cómo todos los miembros de la sociedad podían soñar y lograr el éxito económico, pero no todos los miembros de la sociedad tenían los mismo medios, recursos o “ventajas” para alcanzarla. Es por esto que los miembros con menos acceso o recursos legales optan o se dejaban llevar por medios ilegales para llegar a esta riqueza o este “éxito”. “El objetivo del éxito económico era válido para todos los miembros de la sociedad, el “sueño americano”, mientras que los medios culturales prescritos para lograr estos objetivos no estaban distribuidos uniformemente entre todos los miembros y grupos sociales en la sociedad.” Esto es lo que argumenta Robert Merton.
Como podemos ver aquí también vuelve a influir mucho la envidia y el resentimiento de parte de las personas con menos accesibilidad hacia los que tuvieron el camino del éxito de manera más fácil. Por esta misma envidia y resentimiento se puede decir que ellos decidieron tomar sus propias rutas, sean o no legales ya que para ellos nunca fue justo ya que no todos partieron de la misma manera. Dentro de una industria de alta competencia como habíamos mencionado anteriormente este grupo se encontró en el punto que para ellos no había de otra manera.
Queda muy claro que el beneficio propio y como nuestras actitudes y sentimientos ganan antes que la ética en este mundo de los negocios. Por un lado tenemos a los exitosos y los que ya llegaron a la riqueza que nunca se logran satisfacer y piensan que deben de tener más y nunca se conforman con lo que ya tienen buscan más formas de cómo seguir enriqueciéndose que los lleva a la corrupción, es decir la ambición y la codicia les gana. Por otro lado tenemos a los que han luchado por este éxito y riqueza y la envidia y el desesperado deseo de alcanzar este éxito o sueño se dejan llevar y caen en malas conductas corporativas y así es como la codicia y el afán corporativo activan la corrupción en el mundo de los negocios.
Bibliografía
Salinero Echeverría, S., Alarcón Soto, R., Galleguillos, S. (2019). La corrupción en el mundo de los negocios. una aproximación criminológica teórica y empírica para el caso chileno. Recuperado el 11 marzo 2021 de : https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0718-00122019000300333&script=sci_arttext
Argandoña, A. (2007). La corrupción y las empresas. IESE Business School. OP 07/21. Recuperado 11 de marzo del 2021 de https://media.iese.edu/research/pdfs/OP-07-21.pdf